Resultados graduales, expectativas inmediatas
Muchos tratamientos estéticos producen efectos que se aprecian tras varias sesiones y que cambian con la constancia de la clienta. Es lo contrario de un corte, donde el resultado se ve al salir de la cabina, y crea una distancia entre lo que la clienta espera y lo que verá en la primera visita.
La consultoría sirve por tanto sobre todo para situar las expectativas en el tiempo: cuántas sesiones, con qué cadencia, qué se verá tras la primera, qué tras el ciclo entero. Dicho antes, cada paso se lee como previsto; dicho después, cada paso se lee como un resultado insuficiente.
El segundo elemento específico es la parte domiciliaria. En estética una porción relevante del resultado depende de lo que la clienta hace en casa: ignorarlo en consultoría significa atribuir al centro un desenlace que dependía también de otra cosa.
Qué determina la satisfacción al final del ciclo
El gráfico es cualitativo e indica cuánto influye cada elemento en el juicio de la clienta al terminar un recorrido.
La secuencia en cabina
Define el ciclo
Número de sesiones y cadencia, antes de empezar.
Acuerda la parte domiciliaria
Forma parte del resultado, no es un consejo final.
Fija todas las fechas
La cadencia es una variable técnica.
Entrega el plan
Con etapas, productos y qué esperar en cada una.
En cabina
- Declara número de sesiones y cadencia antes de empezar.
- Acuerda la parte domiciliaria como elemento del recorrido.
- Fija las fechas de todo el ciclo, no solo de la sesión siguiente.
Fijar las fechas de todo el ciclo de una vez es la decisión que más influye en el éxito: la cadencia es una variable técnica, y un recorrido ejecutado con intervalos irregulares produce resultados distintos de los acordados.
El documento entregado sirve además para proteger al centro. Un recorrido escrito con etapas, cadencia e indicaciones domiciliarias hace verificable lo acordado, en un ámbito en que los resultados dependen de varios factores.
Del discurso a la consultoría guiada
Saloria lleva la consultoría guiada también a centros estéticos: análisis facial, plan del look y protocolo ayudan a convertir el diagnóstico estético en una propuesta visual, prudente y comprensible.