Qué cubre y qué no cubre
Saloria cubre dos momentos del salón: la reserva y la consultoría. Cada salón tiene un calendario con profesionales y disponibilidades, una página de reservas pública y un widget para su propia web; en la visita, la consultoría en la tablet junto a la clienta recoge el perfil, analiza el rostro, construye el plan del look y el protocolo técnico.
No gestiona cobros, almacén ni contabilidad: para esas funciones hace falta un software de gestión, y las dos herramientas conviven sin solaparse. Decirlo con claridad evita la expectativa equivocada, que es la causa más común de abandono de una herramienta.
Para un salón que abre, la ventaja es doble: las reservas entran desde el primer día en un calendario en vez de en un chat, y con varias personas la forma de conducir la consultoría nace uniforme en lugar de tener que corregirse meses después. Con una sola persona y una clientela estable, la segunda ganancia es más limitada.
Qué parte de la cita abarca
El gráfico es cualitativo e indica cuánto interviene Saloria en cada fase de la cita.
Qué exige para funcionar
La tabla recoge las condiciones prácticas para que la herramienta se use de verdad.
| Condición | Por qué | Si falta |
|---|---|---|
| Punto fijo en el puesto | Pantalla compartida con la clienta | La herramienta se queda en un cajón |
| Tiempo previsto en agenda | La consulta dura unos minutos más | Se salta en los días llenos |
| Protocolo usado en cabina | Cierra el recorrido | Queda en una demostración |
| Consentimiento para las fotos | Requisito para el análisis | No se procede con la captura |
Qué hace falta para que funcione
Punto fijo en el puesto
Pantalla compartida, no sostenida en la mano.
Tiempo previsto en agenda
Si no, la consulta se salta en los días llenos.
Protocolo usado en cabina
Sin él, queda en una demostración.
Consentimientos recogidos
Antes de la captura, no después.
Cuándo tiene sentido desde la apertura
- Con varias personas en el salón, para definir el estándar desde el principio.
- Con servicios largos y procesos de varias etapas que explicar.
- Menos con una sola persona y clientela ya estable.
La condición operativa más subestimada es el tiempo en agenda. Una consulta estructurada exige unos minutos más al principio de la cita: si ese tiempo no está previsto en la duración reservada, se saltará en los días intensos, justo cuando haría falta.
El protocolo usado en cabina es el otro requisito. Sin ese paso la herramienta se queda en un momento escenográfico durante la visita, y al cabo de pocas semanas el equipo deja de usarla porque no ha cambiado nada en el trabajo real.
El servicio que incluir en el nuevo salón
Saloria entra en el proyecto de apertura como herramienta de consulta, no como gestor. El nuevo salón puede usarlo para guiar la primera visita, analizar el rostro, construir el plan del look y generar un protocolo útil para el equipo. Así la tecnología no es un accesorio: se convierte en parte del posicionamiento y de la venta profesional.
Para consultar antes de decidir
Estas fuentes son puntos de partida fiables para verificar requisitos, trámites y herramientas. Para decisiones operativas siempre hacen falta controles con ayuntamiento, comunidad autónoma, asesor fiscal y consultores técnicos.
- BOE: Ley 17/2003 de Ordenación del Comercio Minorista (consolidada)
- BOE: Ley 25/2009 (Ley Ómnibus) sobre libre acceso a servicios
- Agencia Tributaria: modelos 036/037 para alta de actividad
- INSST: prevención de riesgos laborales en peluquería
- AEPD: indicaciones sobre videovigilancia
- Google: directrices para negocios locales en Perfil de Empresa
- idealista: alquiler de locales comerciales
- Fotocasa: alquiler de locales en España
Preguntas frecuentes
¿Saloria sustituye a un software de gestión?
Solo en parte. Gestiona citas, reservas online y consultoría; no gestiona cobros, almacén y contabilidad.
¿Hace falta desde el primer día?
Las reservas sí, desde el principio. Para la consultoría la ventaja es sobre todo con varias personas, para definir un estándar uniforme cuando aún no hay costumbres que corregir.
¿Qué hace falta para que funcione?
Un punto fijo en el puesto, tiempo previsto en la agenda, el protocolo usado en cabina y el consentimiento recogido para las fotos.