Tres modelos de precio, tres cuentas distintas
El primer modelo es la cuota fija por salón: sencilla de comparar, se vuelve cara para quien trabaja sola y conveniente para quien tiene varios puestos. El segundo es el precio por puesto o por profesional: escala con el crecimiento, y hay que comprobar dónde están los tramos. El tercero es la comisión sobre las transacciones, donde el coste depende del volumen y no de la estructura.
A estos se añaden conceptos que rara vez aparecen en la comparación inicial: módulos opcionales, formación, migración de los datos, soporte prioritario. No son necesariamente injustificados, pero hay que meterlos en la cuenta antes y no descubrirlos al segundo mes.
El concepto más infravalorado sigue siendo el tiempo. Las horas de formación, las primeras consultorías más lentas, el periodo en que se trabaja con dos sistemas: son costes reales que pesan sobre el primer trimestre y que hacen poco significativa la comparación basada solo en la cuota.
Las palancas que hay que cubrir en la búsqueda
El gráfico es un modelo cualitativo: ayuda a visualizar dónde se sitúa el tema respecto a gestión, consultoría, venta y diferenciación.
Qué modelo conviene a quién
La tabla asocia los modelos de precio a las situaciones en las que resultan más o menos convenientes.
| Modelo | Conviene a | Qué comprobar |
|---|---|---|
| Cuota fija por salón | Salones con varios puestos | Límites de usuarios y volúmenes |
| Precio por puesto | Quien crece gradualmente | Dónde están los tramos |
| Comisión sobre las transacciones | Quien tiene volúmenes bajos y variables | Porcentaje y mínimos mensuales |
| Gratuito con funciones limitadas | Quien quiere probar | Qué se paga en su lugar |
Calcular el coste real
Identifica el modelo
Cuota, por puesto o a comisión.
Pregunta qué no está incluido
Más útil que la lista de lo que sí lo está.
Añade el tiempo de adopción
Formación y primeras semanas más lentas.
Tradúcelo a citas
Cuántos servicios más hacen falta para cubrirlo.
Cómo hacer la cuenta
- Calcula el gasto sobre doce meses, no sobre la cuota.
- Pregunta explícitamente qué no está incluido.
- Añade las horas de formación al coste del primer trimestre.
La pregunta más útil en la negociación es la contraria: no qué está incluido, sino qué no lo está. Una lista de funciones incluidas es una presentación comercial; la lista de las exclusiones es la información que determina el coste real.
Vale la pena, por último, comparar el coste anual con un parámetro interno: cuántos servicios más harían falta para cubrirlo. Traducida a citas, una cuota se vuelve inmediatamente valorable por cualquiera en el salón.
Cuando la consultoría se convierte en el verdadero cuello de botella
Saloria debe valorarse como inversión en la consultoría y en la venta del look, no como agenda o caja. El producto trabaja en tablet junto a la clienta: análisis del rostro, plan del look y protocolo técnico.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta de media un software para peluquerías?
Depende del modelo de precio y del número de puestos. La comparación útil se hace sobre el coste del primer año, incluyendo formación y migración.
¿Qué conceptos se añaden después?
Módulos opcionales, formación, migración de los datos y soporte prioritario. Hay que preguntarlos antes, preguntando qué no está incluido.
¿Cómo se valora si es sostenible?
Traduciendo el coste anual en número de servicios adicionales necesarios para cubrirlo: así puede valorarlo cualquiera en el salón.