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Datos de las clientas y reservas online: qué hay que saber

Una reserva online recoge pocos datos, pero son datos personales. La cuestión no es recoger menos por miedo: es saber por qué hace falta cada uno y cuánto tiempo se guarda.

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Objetivo de la páginaAclarar el tratamiento y llevar a Saloria

Pocos datos, tres preguntas

Una reserva típica recoge nombre, contacto y servicios elegidos. Sobre cada uno hay que responder tres preguntas: por qué hace falta, cuánto tiempo se guarda y quién puede verlo. Son respuestas que se dan antes de publicar el formulario, no cuando alguien las pide.

El nombre y el servicio hacen falta para ejecutar la cita. El email sirve para confirmar y recordar. El teléfono sirve si el salón lo usa para avisar de un cambio: si no lo usa nunca, pedirlo como obligatorio es recoger un dato sin finalidad, y es el error más extendido.

La nota libre merece atención aparte. Es el campo donde las personas escriben espontáneamente informaciones que no se habían pedido —alergias, embarazos, tratamientos— y que pertenecen a categorías más delicadas. Hay que tratarla con el mismo cuidado que una ficha técnica, no como un comentario cualquiera.

Nota importante: esta es una guía operativa, no asesoramiento legal. La información al interesado y el registro de tratamientos se definen con un profesional.
Finalidad de los datos

Por qué se pide cada dato

El gráfico es cualitativo e indica cuánto se necesita cada dato para ejecutar la cita.

Nombre y servicios elegidos95
Email para confirmación y recordatorio84
Teléfono58
Notas libres41

Dato, finalidad y duración

La tabla conecta cada dato recogido con la finalidad que lo justifica.

DatoPor qué hace faltaAtención
Nombre Identificar la cita Siempre necesario
Email Confirmación y recordatorio Obligatorio solo si lo usas
Teléfono Avisos urgentes No lo pidas si no lo usas
Notas libres Indicaciones de la clienta Pueden contener datos delicados
Método operativo

Cómo plantearlo

01

Enumera los campos

Y para cada uno la finalidad concreta.

02

Quita los obligatorios inútiles

Si no lo usas, no lo pidas.

03

Enlaza la información

Donde se reserva, no solo en la portada.

04

Define las duraciones

Con tu asesor, y respétalas.

Para arreglar

  • Haz obligatorios solo los campos que usas de verdad.
  • Enlaza la información donde se reserva, no solo en la portada.
  • Trata las notas libres como información delicada.

La prueba más sencilla es preguntarse, campo por campo, qué pasaría sin él. Si la respuesta es «nada», el campo no debe ser obligatorio: cada dato recogido y nunca usado es un riesgo sin contrapartida, además de un motivo más para abandonar el formulario.

Otro punto práctico tiene que ver con la unicidad de los contactos. Si email y teléfono identifican dos fichas distintas de la misma persona, la reserva pública no debe elegir por su cuenta ni revelar que esa persona ya es clienta: se detiene y el salón lo resuelve internamente.

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Reserva sin cuenta, campos que decides tú

En Saloria la clienta reserva sin crear una cuenta: nombre y al menos un servicio son los únicos campos siempre exigidos, y el salón decide si hacer obligatorios apellido, notas, email y móvil. Si email y teléfono resultaran asociados a dos fichas distintas, la reserva pública se detiene sin revelar nada sobre la existencia de una clienta.

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Preguntas frecuentes

¿Qué datos hacen falta para una reserva?

Nombre y servicios elegidos. Email y teléfono solo si los usas de verdad para confirmar, recordar o avisar.

¿Las notas libres son un problema?

Hay que tratarlas con cuidado: las personas escriben espontáneamente alergias o tratamientos, que pertenecen a categorías más delicadas.

¿Hace falta una cuenta para la clienta?

No, y no tenerla reduce los datos recogidos. En Saloria la reserva se hace sin cuenta, con un enlace para cambiar o cancelar.